domingo, 15 de mayo de 2011

SI NO TE GUSTA EL ROCK, NO LEAS ESTO.

¡Dios!, estoy jadeando...regreso a la pc luego de bailar ska un rato en mi sala. Ayer una chica que conocí por la red social, me hizo recordar muchas estapas que pensaba olvidadas...etapas que me hicieron ver que tuve una adolescencia(y no es que haya dejado de ser asolescente, ¿pero...me entiendes no?) muy movida, muy bien vivida, llenas de trifulcas, de golpes, de sonidos estruendosos, de ropas ajustadas y miradas obscenas, de lisuras, llenas de alochol y puchos. Tuve una adolescencia(y tengo una) muy a lo rockera y claro, hablando en el sentido menos indicado de la palabra, como siempre hablo de todo, indebidamente. Mal.
Pero bueno,  a los hechos me remito, ayer conversando con la susodicha, llegué al conocimiento después de preguntarle qué música la empilaba para una fiesta, que sus gustos se parecían demasiado a los míos, hace unos 2 ó 3 años...cosa difícil de explicar...pero lo intentaré. Hace unos años, solía, con mis amigos, lanzarnos a festivales de rock...allá por nuestros lares, en Comas...Eran festivales que generalmente duraban de 2 ó 3 P.M. hasta la 1 A.M...Habían a lo mucho, 9 ó 10 agrupaciones participantes(o quizás más) y cada una tenía destinada de 15 a 20 minutos, según su popularidad. 
Cada mes o dos, con mis amigos veíamos una página en internet en donde podíamos enterarnos de todas las movidas en la escena rockera. No pondré el nombre de la página porque ya ni merece ser nombrada(ha caído en desgracia, en algun sentido), pero eso sí. Cuando veíamos con Paolo y Minerva, que había una "tocada" en Los Olivos, aquí nomas, cerquita, a 10 min de nuestras hatos, saltábamos de la emoción, vociferábamos...y planeábamos con qué ropa ir, cuánto dinero llevar, si compraríamos puchos o no, A quién recogeríamos primero, etc, etc...En fin, esas cosas que quieres tener a la perfección porque es una emoción tan grande que, que, que te excita, la espera nos excitaba. Paolo y Minerva eramos amigos de cole, y una semana antes, siempre contábamos los días, cada vez con más desespero, cada vez con más violencia, y es que teníamos y creo que aún tenemos mucha de esa violencia atrapada en nuestros corazones, y cuando entrábamos al SuperComplejo(establecimiento donde se suscitaban dichos conciertos) y nos metíamos a un pogo, por más tela que fuera, era una oportunidad para lanzar un zarpazo, para golpear a alguien como golpeando a tus fantasmas, para gritar sin llamar la atención, para quedarse afónico de tanto corear una canción, haciéndose moretones para luego compararlos con los de tus amigos...Porque el rock y los conciertos tenían esa cualidad, sacar lo peor de nosotros, dejar todo en la pista, en el pogo,( por más tela que fuera).
Nunca hablábamos mucho en los conciertos. Siempre, estábamos ansiosos por la próxima canción, y nos aburriamos en la espera del siguiente grupo...Luego de ir con Paolo y Mine, se sumaron más personas a nuestro grupo...Entre ellas, Silvia y Andy...A veces se colaba el enamorado de Silvia y nos cagaba la "velada" porque se molestaba con ella ya que no le daba atención a él y sí se la daba al grupo en el escenario. Por eso siempre me cayó mal ese orejón baboso(si lees esto, es la verdad pues, cha pasa)...Pero fuera de eso, el rock nos ayudó a afianzar una amistad que en realidad no sé cómo se formó. Hubieron pocos momentos memorables en los que todos lográbamos ir al concierto y pasarla bien absolutamente todos. Nuestras heridas personales interferían en nuestro goce. Pero cuando lo hacíamos, hablábamos de "oe huevón putamadre, aún no se me borra la herida; mira mira un pendejo me fregó el brazo; oe te acuerdas de esa flaca que pogeaba, se cayó encima de Mine jajajaja" por semanas, mostrándo nuestras heridas con orgullo y arrogancia. Porque el que más heridas tenía, era el que más se había atrevido a entrar al pogo, que aunque fuera tela(y lo repito por millonésima vez) a veces se ponía hardcore y arrojaba bocas rotas, manos verdes, huellas de botas en tu estómago...Incluso la primera vez que me metí a un pogo, fue con un grupo al cual nunca había escuchado, llamado Serial Asesino. Obviamente no sabía nada del grupo. Yo vi gente y me lancé...Segundos después...salía expulsado del mar de gente con la boca sangrando y con el honor destrozado. Pero ese repentino cambio de atmósfera, el de estar libre para luego ir a un huracán de gente y de golpes. Ese cambio me encantaba y me tentaba y nunca me dejé vencer por un pogo, ya sea de ska, de pank, o de lo que sea...Siempre incité a esa violencia que tanto me gustaba y que ahora siento por mis venas y deseo tanto desfogar en un pogo duro, bullicioso y con olor a cigarros y alcohol. Controlar ese sentimiento nunca fue fácil, y como soy flojo, no intente detenerlo...
Tantas emociones y recuerdos se habían mantenido cautivos por mucho tiempo...hey amiga que aún no conozco....si lees esto, gracias por habérmelo hecho rememorar. Aunque no haya sido tu intención. Algún día pogearemos duro, aunque no creo en un concierto, pero fácil entre colegas. 
Volveré a bailar un rato, ska claro...A ver si me canso.

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