domingo, 1 de mayo de 2011

Encandilados sueños.

Despacio, despacio.
Paso a paso…
Mujer frágil de ojos de cristal.
Mira cómo destruyes mis extremidades.
Con tus besos invisibles…
Atrapas cada vez más.
Esta locura que allana mi corazón.


Despacio…O mejor rápido.
¡Zaaaaaaz!
Rasga las prendas oscuras,
Las cadenas que me detienen
A no atacar tu yugular.
A no morderte el alma.
A destrozar lo concreto…
A concretar lo pensado.


Este juego de ir y venir no me hace bien.
¡¿Cómo explicar?!
Este incendio…No quiere encontrar extintor.
Este desborde no encuentra represa.
Este reloj, avanza lentamente…


Mujer…
Haz acechado mi inocencia.
Y me has entregado la humedad de tus sentidos.
Sensación de locura…
Que embriaga todo momento.
Este licor me deja con resaca.
Pero es tan dulce…
Que moriré entregado, y fácil.


¡Ah!
Es un suspiro pensar en ti.
Mi alma vale más cuando está a tu lado.
Y si quisieras ser mía
Habría miles de explosiones…
El fin del mundo.
Un sismo inusitado.
Si quisieras ser mía.
Ah…-otro suspiro-moriría.


Por ahora,
Guardaré cada futuro instante,
En los recovecos de mi mente.
Vistes de rosa, simple…como sueles ser.
Yo estoy de un verde claro…extraño.
Y vemos el atardecer. Rojovioleta…
Juntos.
Sólo me queda la esperanza
De que los sueños son concebidos…
En el infinito de la psique,
Y la inocencia del corazón.

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