sábado, 14 de mayo de 2011

El último chapotazo.



Me quedé mirándola por horas, tratando de no olvidar ninguna facción de su rostro. La vela en la mesa de noche casi ya se había extinguido. a veces, por intervalos, corrían fríos vientos que erizaban mi piel. Y ella se acurrucaba entre mis brazos, sin hacer más ruidos que el de la madera del catre crujiendo. Allí estaba, pues,  desnuda y desprotegida, como nunca la había visto. Nunca sus brazos me parecieron tan hermosos, nunca las curvas de su espalda me dejaron tan enajenado, su perfume casi se ha esfumado mezclándose con el mío(es un olor tan sublime). Su  cabello huele a humedad....todo huele a humedad. Ahora hay un eterno silencio...que solo es quebrantado por sus respiraciones, y por mis pensamientos. las blancas sábanas nos protegen parcialmente, ella me abraza y respira en mi cuello. Siempre supo cómo me encantaba que me respire ahí. Sus piernas están sobre las mías...entrecruzadas. Ya no siento las mías porque el peso de las suyas me ha detenido la circulación, pero no me importa. Río mentalmente al pensar en cómo me dolerá el hormigueo cuando se separe de mí...
Cuando se separe..¡Ah!, si la noche durara toda la vida....Tengo miedo a que amanezca y que el sueño se esfume con el primer canto del ruiseñor. Porque, héme aquí en un sueño, un sueño tan suave y tan tibio y tan húmedo y tan punteagudo como ninguno que tuve. La noche es nuestra aliada por el momento, y sellaría las ventanas y teñiría las cortinas de negro, para que nunca amanezca y nunca sentir el dolor del hormigueo curtirme la piel. 
Me detengo en mis pensamientos...bajo la mirada. y veo su rostro, parece que sonríe.
-Yo tampoco puedo dormir-dice-.
-Pero cómo sabes que estaba despierto.
-Siempre mueves tu dedo pulgar cuando duermes...y no te haz movido para nada en toda la noche.
-No digas "toda la noche", porque siento que la noche va a acabarse pronto.
-La noche acabará. Y cuando eso pase, nos levantaremos, tenderemos la cama, me ayudarás a sacar las maletas, me acompañarás al paradero, y me ayudarás a subir al bus, entonces...te miraré por última vez, como nunca lo he hecho y entonces ya me habré ido hace mucho.
-Hablas como si fuera tan fácil. ¿Por qué haz venido ahora, a dormir en mi cama, cuando estás por irte?, nunca lo hiciste cuando estábamos...nunca supe que conocías mis tics. Dime, ¿qué más sabes de mí?
-Es que somos unos tontos. Es que eres un tonto, porque nunca te diste cuenta que yo me daba cuenta.
-Es que nunca me lo demostraste.
-Es que así somos las mujeres.
-¿Jodidas?
-No seas tonto.
-Tú eres la tonta.
Separándose de mí, alzando la cabeza tapándose los pechos con la sábana...me miró a los ojos. No sé que vio en los míos, pero los suyos se llenaron de lágrimas...aunque más que lágrimas, parecían gotas de agua que salían de sus ojos, porque no expresaba dolor alguno...
-¿Por qué lloras?
-Porque soy una tonta.
-No eres una tonta, ya cálmate-la acaricio-ya no importa. 
-¿Me odias?
-No lo sé. No me hagas acordar...no arruines la noche. Soy yo el que siempre habla, no hables nada ahora.
-Pero tengo tanto que decirte. 
-Pero...
-Lo siento...
Fue un lo siento tan vivo y tan lleno de dolor, como si fuera una aguja que tuvo que atravesar toda su piel, todos sus órganos, todos sus sentidos, para poder salir...
-No lo sé.
-Perdóname.
-Te perdono.
-Lo siento-dije yo-.
-Pero no tanto como yo.
-Perdóname.
-Siempre te quise. Más que a nadie...
-Lo sé.
-Te perdono.
-¿Cómo hemos llegado aquí?
-Con la manos, jadeos y saliba.
-¿Sólo eso?
-Con tristeza, desahogo, lamento, arrepentimiento, desesperación...Esta noche fue el último suspiro de un moribundo, y lo sabes.
-Fue el más grande suspiro, fue un huracán.
-Lo lamento eso también.
-Ya no te lamentes...no estoy acostumbrado a tus lamentos, siempre han sido los míos los que he escuchado.
-Siempre te haz quejado, eres una niña. Nunca tuviste la fuerza necesaria para hacerme reír. Siempre fuiste un nostálgico. 
-Pensé que eso era lo que más amabas de mí.
-Pues no. Siempre adoré tu risa.
-Pero si tengo los dientes chuecos y me río como un cuervo.
-Pero siempre me gustó verte feliz.
-Abrázame.
Vi el reloj de la pared, eran las 3 y 11, nos abrazamos muy fuerte, nuestros cuerpos se juntaron con violencia. Mis manos se volvieron autónomas y comenzaron a re-explorar su cuerpo, bajé de su espalda a su cintura, y de la cintura a sus piernas, a sus glúteos, a su sexo...solo podíamos jadear y respirar entrecortadamente. Hicimos el amor...otra vez.
-Nunca envejecerás para mí. Siempre serás eterna...vivirás por siempre en mi memoria.
-Olvídame, te hará mal recordarme.
-¿Cómo puedo si quiera olvidarte?
-Ayudará el que me vaya.
-El alejarnos solo me hará extrañarte más.
-Pero sólo por un tiempo. Quizás conoscas a alguien nueva, espero que sí. Tan solo, no cometas los mismos errores que cometiste conmigo. Lo más importante: Aprende a perdonar. Siempre di la verdad, di lo que piensas, nunca te guardes nada, y nunca arrastres fantasmas con otras personas. Sé lo suficientemente humilde como para aceptar distintos puntos de vista, nunca intentes cambiar a alguien. Nadie tiene derecho de hacer eso. La única persona con autoridad para cambiar es unos mismo. Nunca prometas cosas que no estés seguro de cumplir, es mejor prometer poco y ser honesto, a prometer el mar el cielo y la tierra, y solo dar arenisca. Nunca rechaces el amor de alguien. Y agradece siempre el tener a alguien que te ame y aprende a retribuirlo, para que así el círculo se alimente con amor. Si juzgas, primero ponte en el lugar del otro, no seas orgulloso, no sientas vergüenza ni reparos en decir lo que sientes, ni sentir en base a lo que otro siente...Respeta a tu corazón y déjalo sentir, así sea el peor dolor, o la alegría más grande del mundo. Nunca dejes de ser detallista, los detalles siempre son los que marcan las vivencias. Un gesto, una mirada, siempre se quedarán en el corazón, más que en la memoria.
-¿Cuál es el gesto que guardas de mí?-le pregunté-.
-El sonido que hacías al besarnos.
-Yo siempre recordaré cada momento en que derrumbé tus murallas. Los pocos instantes en que en verdad fuiste mía.
-Hueles a tabaco.
-Pero si no he fumado.
-No lo sé, pero percibo un olor a Lucky. Cada vez que vea un lucky, me acordaré de ti.
-Intentaré dejar de fumar.
-Gracias.

Sin darnos cuenta, el Cielo ya se había teñido de púrpura. Nos dormimos por unas horas. Al despertarnos, ni siquiera desayunamos, alistamos las maletas, fuimos a la parada de buses...Y efectivamente, me miró como nunca lo había hecho. Al irse el bus, aún se sentía su perfume en mi piel.


________________________________________________________________________

This never happened, i just wanted to create a new end, a good end, but however, and end. Im sorry for everything, i already told you. I'll forgive you for everything, honestly. I hope see you soon, ill say hello for your birthday, i hope this birthday would be different. Learn to live your life. Fight your gosths, and get free yourself...
Farewell,  i always were yours.
pd: (my english sucks, i know.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario