miércoles, 31 de agosto de 2011
Para siempre esta noche.
La noche cae lenta
Como una pluma perdida en el aire,
Se quita la blusa la luna,
Se asoman tímidos los luceros,
Y la luz va perdiendo una silenciosa batalla.
Las farolas, parpadeantes,
Iinician su vigilia.
Calladas las aves,
ocultas en sus nidos de paja,
trémulas, nos observan,
lacerarnos con caricias de uñas,
ensortijarnos en una aleatoria figura,
de piernas, brazos y manos colapsadas.
¡Ah la noche!
Siempre con su oscuridad tímida,
Siempre verde de césped húmedo,
Siempre morada con tácitas estrellas,
siempre fugaces con neones ardientes,
Siempre frías,
siempre cálidas,
Siempre pálidas,
Y siempre, siempre, muy cortas.
De noche te amo más,
Si no fuera por la luz ausente,
mi pecho no se acongojaría,
Y no te lloraría mis palabras en tus mejillas.
De noche se camufla
Toda rencilla de dolor,
Se evaporan los cuerpos,
Y se condensan las miradas.
Entonces fugaces,
Uno sobre otro,
mirando al horizonte,
se nos estruja el pecho,
como si un hechizo se acabara
Y la vida se nos escapara de las manos...
...Es el alba.
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